En las fotografías se encuentra la historia política y de la modernidad ecuatoriana del sigo XX hasta el siglo XXI, en papel, negativos, slides e imágenes digitales. Gran parte de la colección corresponde a imágenes inéditas de la modernidad ecuatoriana y de destacadas personalidades del país.
Desempeñó un papel fundamental en el desarrollo del periodismo moderno en Guayaquil y en el Ecuador, al consolidarse como un proyecto de modernidad cultural surgido en el contexto de las tensiones políticas entre liberales y conservadores de finales del siglo XIX. Desde sus primeros años estuvo vinculado a figuras clave del pensamiento liberal, como Juan Murillo Miró y José Abel Castillo, quienes impulsaron su crecimiento, modernización tecnológica y proyección editorial.
A finales del siglo XIX, el diario incorporó innovaciones técnicas y profesionales que marcaron un hito en la práctica periodística nacional, como la adopción de la figura del reportero, dando paso al nacimiento del periodismo profesional. A lo largo de su historia, mantuvo una postura crítica, republicana y progresista, lo que le valió persecuciones y censura, pero también consolidó su prestigio como un medio comprometido con la defensa de los derechos civiles y sociales.
Este espíritu liberal favoreció la apertura a manifestaciones culturales, literarias y artísticas, convirtiendo sus páginas y suplementos emblemáticos en espacios de difusión para escritores, artistas y fotógrafos fundamentales de la historia cultural ecuatoriana.
Fue una publicación sabatina vespertina que circuló entre 1931 y 1939 como suplemento del diario El Telégrafo, por iniciativa de José Santiago Castillo. Desde su aparición, se constituyó en un hito del periodismo cultural ecuatoriano.
Su portada inaugural destacó por la reproducción a todo color del lienzo La Crucifixión de Rubens, y su línea editorial planteó un proyecto innovador que integraba la noticia gráfica local y mundial, el arte pictórico de todas las épocas, el humorismo ingenioso y el cuento breve, todo presentado en un formato ágil y atractivo para el lector.
En sus páginas confluyeron destacadas figuras del Grupo de Guayaquil, como José de la Cuadra, Joaquín Gallegos Lara, Alfredo Pareja Diezcanseco, Enrique Gil Gilbert y Demetrio Aguilera Malta, así como otros autores fundamentales de la época, entre ellos Pablo Palacio, Benjamín Carrión, Ángel F. Rojas y Nicolás Kingman. La revista también ofreció un espacio relevante a escritoras que difundieron pensamiento feminista y creación literaria, como Rosa Borja de Icaza, Carolina Febres-Cordero y Aurora Estrada de Ramírez. El humor gráfico de Virgilio Jaime Salinas fue igualmente bien recibido por el público.
Además, Semana Gráfica incorporó imágenes de figuras emblemáticas del cine mundial —como Marlene Dietrich, Gary Cooper y Clark Gable— y reproducciones a color de obras de grandes maestros de la pintura, entre ellos Manet, Tiziano, Velázquez, Gauguin y Diego Rivera.
Compuesto por 1.4 millones de fotografías del siglo XX e inicios del XXI en papel, negativos, slides e imágenes digitales. Gran parte de la colección corresponde a imágenes inéditas de la modernidad ecuatoriana y de destacadas personalidades del país.
Los Jueves Literarios de El Telégrafo’, dirigido por el propio Medardo Ángel Silva, quien, desde 1915 hasta su muerte en 1919, publicó parte de sus creaciones en prosa, crónica, poesía y crítica literaria.
Esta colección reúne obras cuyos derechos de autor han expirado o que, por su naturaleza jurídica, no se encuentran protegidas por copyright, lo que permite su libre acceso, consulta, reproducción y difusión, de conformidad con la normativa vigente.
Su objetivo es democratizar el acceso al conocimiento, facilitar la investigación, la docencia y la creación artística, y contribuir a la preservación del patrimonio bibliográfico y documental de valor histórico, cultural y académico. Las obras que integran esta colección pueden ser consultadas íntegramente en formato digital, sin restricciones de acceso, y utilizadas con fines educativos, académicos y culturales.